lunes, 15 de junio de 2009

VIDA MEXICANA

Matilda

Vida, alegría, pureza.

Tu destino no fue casual, es fragmento de un viaje.

Sos parte de un recorrido, tal vez el mismo que con tus piececitos transitas.

Pieza de dos vidas que buscando te encontraron.

Que hoy te crían y te protegen.

Te educan.

Nadie sabe hacia donde corres, nadie puede frenar tu andar.

Sigue así pequeña mujercita, que tus brazos son tus velas y tu corazón tu timor.

Descansa tus padres serán tu guía.

Tu nombre para ellos será siempre una imagen, la misma que te envuelve en tu transitar.

Para vos será tu identidad.

Y para nosotros un silbido al alma.