lunes, 1 de junio de 2009

DESARRAIGO.

Antiguamente se tomaba del conocimiento ancestral donde se ceremoniaba cada vez que un nativo dejaba su lugar de nacimiento. Se creía que ambos, madre() e hijo() necesitaban desarraigarse.

En las profundidades de los espesos bosques y en las alturas de los andes, bien al sur de la cordillera andina, valle de Andorra, sitio de amparo para quienes actualmente conservan dicha tradición.

Mi intención en el momento de la captura fue hacer un registro de aquella ceremonia, ya que el niño fueguino, se mudaba con su familia al norte, y el sacerdote chaman, peticiono su partida. Se me autorizo el registro y fui parte de esa ceremonia con cuerpo, alma y cámara fotográfica.

Hoy dia después de dos años, edito el material con más conciencia sobre el desarraigo ya que no solo plasmo en las fotos aquel momento preciso autorizado por los antiguos sabios, sino que tambien hablo en imágenes de todo desarraigo existente dentro de mis creencias.

Desapego humano en el que me encuentro.

Desapego mental que se radica en mis creencias con fuerza, con identidad, con seguridad, decisión, comprensión y amor.